Regar las plantas – Consejos y factores a tener en cuenta en cada riego

Si bien el riego es una de las actividades más simples al momento de cuidar tus plantas, lo cierto es que esta actividad no solo consiste en verter agua en el área de cultivo. Regar las plantas es tan importante que hemos preparado este artículo para que sepas como hacerlo correctamente.

Aprende a regar las plantas correctamente

Verás, al regar las plantas hay que tomar en cuenta factores como el tipo de suelo, ya que del tamaño de las partículas del suelo depende la absorción del agua. Si comparas la absorción de un suelo arcillo con la de un suelo arenoso, te encontrarás con que la absorción del suelo arcilloso, con partículas más fina que el arenoso, es más lenta.

Cuando se cultiva en macetas, además de tomar en cuenta el tipo de suelo, hay que considerar la evaporación del agua por la acción de la radiación solar, por lo que es importante elegir un tipo de contenedor que este acorde a las necesidades de la planta.

Unas breves aclaraciones que pueden señalarte que el riego no es tan simple como todos piensan. Por ello, a continuación, trataremos algunos puntos cruciales para lograr un riego adecuado para tus plantas.

¿Con qué frecuencia debes regar las plantas?

Por regla general, el riego de los cultivos siempre debe hacerse cuando el suelo esté seco, puesto que es primordial que la tierra se mantenga húmeda. No obstante, no debes fiarte del estado de humedad de la capa externa o superior del suelo, ya que esta tiende a secarse más rápido. Por otra parte, las capas inferiores del suelo, al estar formadas por diferentes componentes, son las encargadas de mantener la humedad por más tiempo.

Siendo importante que durante los primeros riegos excaves un poco el suelo con el fin de comprobar que la humedad de las capas internas se mantenga. Esto te permitirá tener una idea de cuál es la cantidad adecuada de agua para tu jardín.

Otro factor a tener en cuenta es que cada cultivo tiende a tener una demanda en frecuencia y cantidad de riego, por lo que es importante averiguar muy bien las necesidades en humedad de tu planta. Factor al que le debes sumar los factores climáticos, como la época de sequía o lluvias.

Recuerda que el riego permite que una planta pueda alimentarse, haciendo que los nutrientes del suelo se disuelvan para que sean absorbidos por las raíces, produciendo la savia. La savia posteriormente será conducida a las hojas, donde se producirá el alimento de las plantas gracias a la fotosíntesis.

¿Cuál es el momento ideal del día para regar las plantas?

El momento ideal del día para regar los cultivos depende de la estación. Aunque una regla general es que se riegue durante los atardeceres estivales y durante las mañanas invernales. Esta regla busca aprovechar las condiciones ambientales de cada estación, de manera que las plantas gocen de la cantidad justa de humedad, sin sufrir pérdidas a causa de la evaporación o congelación.

No obstante, en caso de sufrir un evento fortuito que te obliga a interrumpir tu rutina de riego, debes regar las plantas en el momento más próximo. Aunque esto solo se debe realizar en casos excepcionales. En estos casos es más importante no dejar la constancia del riego, ya que esperar al día siguiente puede significar que la planta sufra una deshidratación.   

¿En qué dirección regar los cultivos?

No existe una dirección preferencial para regar las plantas, es más, fijar una dirección preferencial puede ser perjudicial para su crecimiento.

Las raíces de las plantas son sorprendentemente ingeniosas, llegando a rastrear la presencia de humedad, creciendo en mayor medida hacia la fuente principal. Por ello, si riegas hacia un solo lado estarás limitando el crecimiento de las raíces, produciendo una posible mal absorción de nutrientes.

No fijes el riego hacia una dirección, sino que debes regar en direcciones cambiantes. Esto permitirá que la planta cuente con un sistema radicular complejo y raíces expandidas, beneficiando a tu planta.

En el de caso de tener macetas te recomendamos regar las plantas del lado derecho un día y el siguiente del lado izquierdo, o puedes regar todos los días circularmente. Tu objetivo será que la planta no se habitúe a crecer hacia una única dirección por el riego.

También es importante evitar mojar las hojas, ya que se pueden convertir en hojas enfermas. Esto ocurre si la humedad se mantiene en ellas durante la noche, fomentado el crecimiento de moho. Por otro lado, si las hojas están húmedas durante un día soleado puede producir quemaduras

Otros factores a tener en cuenta al regar

Macetas

Al cultivar tus plantas en macetas, jardineras y mesas debes hacer frente a la conductividad térmica de los materiales que constituyen estos objetos, ya que por sus propiedades fisicoquímicas pueden absorber el calor ambiental y calentar el sustrato del cultivo, provocando la evaporación del agua de riego.

Esto no solo ocurre al recibir la radiación solar de lleno, sino también al entrar en contacto con objetos o superficies que tienen una elevada conductividad térmica, como el pavimento y los balcones. Llegando a ser necesario regar las plantas con más continuidad, siempre revisando la humedad de la tierra.

Otras soluciones es reducir esta transferencia térmica entre el ambiente circundante y el contenedor de tus plantas. Esto se puede realizar levantando la maceta con la ayuda de placas de porexpán, madera, entre otros. Aplicar un acolchado de 2 a 4 centímetros también puede ayudarte a mantener la humedad.

Acolchado

Un acolchado ayuda a mantener la humedad, reduciendo la necesidad de regar las plantas con tanta continuidad, especialmente cuando crecen en macetas. También te permitirá mantener el calor del suelo durante el invierno, y su frescura durante el verano.

El acolchado se realiza con un mantillo elaborado de materiales como la paja, la corteza de pino, residuos de podas, hojarasca, entre otros.

Acerca Jose Luis Tucto

Ingeniero Agricola egresado de la UNPRG