Tipos de suelo – Aprende cuales son los apropiados para tu huerto o cultivo

En la jardinería y en la agricultura es muy importante determinar cuáles tipos de suelo están presentes en la zona de cultivo o, se encuentran disponibles, ya que según sus características físicas y bioquímicas se podrán cosechar ciertas frutas, verduras, tubérculos, etc.

Tipos de suelo para el cultivo de plantas
Tipos de suelo para el cultivo de plantas

Muchos se harán la simple pregunta de cuántos tipos de suelo hay, pero ésta no es tan simple como parece, porque los tipos varían según la característica que se tome como referencia. Los suelos pueden ser clasificados según sus propiedades físicas, químicas, textura, pero, la más conocida es la basada en su estructura, y a continuación vamos a explicártela.

¿Cuáles son los Tipos de suelos existentes?

Suelos arenosos

Este es uno de los principales tipos de suelos, y destaca por poseer las partículas más grandes, en comparación con los otros suelos. Esto origina que sea áspero y seco una vez se toca, puesto que las partículas se encuentran distanciadas por amplios espacios microscópicos, además, provoca que el agua pase libremente por los pequeños canales entre partículas.

El suelo arenoso tiene excelente drenaje, pero, en lo que respecta a almacenamiento de nutrientes son pésimos. Por ello, no son muy empleados en la agricultura, salvo en algunos que otros casos. Existen plantas con los rasgos adecuados para aprovechar el mínimo disponible de nutrientes y agua, a pesar de la tasa de drenaje de la arena.

Otra característica particular del suelo arenoso es que almacena muy bien el calor, absorbiéndolo de su entorno, de esta forma, al inicio de la primavera, puede estar más caliente que cualquier otro suelo.

¿Qué se puede plantar en suelos arenosos?

En la práctica, muchos jardineros y agricultores modifican a la arena para hacerla más fértil. Para ello agregan materia orgánica y sustancias humectantes. No obstante, en la naturaleza hay plantas adaptadas a las difíciles condiciones de la arena.

Algunas de las plantas (vegetales; frutas y verduras) que se pueden cultivar en el suelo arenoso son: zanahoria, papa, brócoli, eucalipto, romero, lechuga, aguacate, palmeras, entre otros.

Suelos arcillosos

Un suelo arcilloso está compuesto por las partículas más finas posibles, y aunque generalmente son de una tonalidad amarillenta-rojiza, existen diferentes tipos de arcillas: ilita, caolinita y montmorrillonita.

A diferencia de la arena, el suelo arcilloso impide casi completamente que el agua se filtre o drene, haciendo encharcar el área de cultivo. Cuando se humedece adquiere una consistencia pegajosa y plástica, además de volverse significativamente viscosos, lo cual dificulta la ventilación de las raíces, produciendo un escenario favorable para la putrefacción de las mismas.

A pesar de su potencial capacidad para pudrir raíces, la arcilla puede contener muchos nutrientes y materia orgánica, desarrollando una gran fertilidad.

¿Cómo mejorar el suelo arcillo para su cultivo?

La arcilla tiene tanto pros como contras, pero, estos no se encuentran en equilibrio. Por tanto, en la agricultura para ser completamente útil tienden a mezclarse homogéneamente con arena, estiércol y humus. Incluso, se efectúan algunos mecanismos para mejorar su drenaje.

Convencionalmente, para plantar verduras en suelo arcilloso se aplica superficialmente a la mezcla descrita anteriormente unos 20 cm de arcilla, debido a que estas no entierran sus raíces profundamente en el suelo. Cada tipo de planta tiene un método de cultivo en arcilla.

Haciendo una mezcla correcta puede ser adecuada para sembrar: nogal, menta, laurel, cebolla, acelga, espinaca, perejil, cerezo, hierbabuena, calabaza, etc.   

Suelos limosos

Los suelos limosos se caracterizan, principalmente, por poseer partículas de tamaño intermedio; entre la arena y la arcilla. Por esto son más suaves que las arenas, y menos plásticos que las arcillas. Consecuentemente, son suelos que retienen una porción del agua que reciben y pueden almacenar una cantidad apreciable de nutrientes.

El color que identifica a los suelos limosos es el marrón oscuro debido a su composición peculiar de partículas, siendo similares al lodo. Abundan en los lechos de los ríos. Y, resultan ser muy fértiles, gracias a su humedad y los nutrientes, además, son muy fáciles de cultivar, en comparación con los otros suelos.    

Características

Por ser uno de los principales tipos de suelo, te resumimos a continuación sus rasgos más notables:

  • Tienden a ser pedregosos.
  • Adquieren matices oscuros del marrón.
  • Drenan el agua a una tasa adecuada para el cultivo.
  • La materia orgánica presente en el limo se descompone rápidamente.

Algunas de las plantas y árboles que puedes sembrar en los suelos limosos son los siguientes: arroz, lechuga, col, alcachofas, fresnos, orégano, encinos, sauces, entre otros.  

Suelo calizo

Se le llama suelo calizo a aquel que presenta una composición geoquímica dominada por sales calcáreas, como el carbonato de calcio y de magnesio, también, puede contener trazas de arcillas, cuarzo y hematita.

Su composición hace que sea un suelo significativamente seco y árido, siendo el más estéril de todos los tipos de suelo; el peor para la agricultura. El color que adquieren es el blanco, debido a la presencia predominante de sales calcáreas.

El carbonato de calcio es el principal causante de la esterilidad del suelo calizo, ya que es una molécula que le gusta reaccionar con el agua, secando en el proceso al suelo, impidiendo el almacenaje de nutrientes.

Tomando en cuenta todas estas condiciones desfavorables para el cultivo, se han ideado técnicas agrícolas, junto con nuevas tecnologías y fertilizantes para sembrar en suelos calizos, haciendo posible que plantas como los laureles e hierbas aromáticas puedan crecer debidamente. No obstante, plantas como las higueras, el almendro, el granado y el caqui pueden apañárselas para crecer bajo condiciones tan desfavorables, sin necesidad de apoyo.

Suelos humíferos

También llamados de tierra negra, por su llamativo color oscuro, estos son suelos que contienen una abundante cantidad de materia orgánica descompuesta, gracias a los millones de microorganismos que interactúan en sus capas.

Además, los suelos humíferos retienen la suficiente agua para provocar un ambiente húmedo propicio para el cultivo. En estos suelos es normal encontrar abundantes formas de vida, en especial a los anélidos (gusanos), los cuales se ocupan de excavar el suelo tejiendo toda una red de túneles, incrementando la ventilación de las raíces.

El indicador de calidad de los suelos humíferos es la tonalidad de su color oscuro; mientras más negra sea la tierra mejor. En la agricultura resultan ser los suelos ideales para el cultivo, pudiendo sembrar una vasta variedad de frutas y verduras. 

Suelo salino

De manera similar a los suelos calizos, este suelo presenta una elevada proporción de sales, condición que es provocada por la zona que habitan, de clima seco.

Los tipos de suelo salinos son absolutamente inútiles para la agricultura, ya que hace que los cultivos crezcan poco o nada, por la concentración de sales solubles en las raíces. Este suelo produce plantas débiles y frágiles, con unas particulares manchas blancas superficiales.

Se puede dar casos en los que este tipo de suelo desarrolle una salinidad moderada, por lo que los efectos negativos serán de baja intensidad, haciendo que las plantas crezcan con hojas más pequeñas y de un color verde azulado, de tonalidad oscura.

Adicionalmente, los suelos salinos contienen cantidades notables de yeso, y alcanzan pH ligeramente alcalinos; menores de 8,2. También, estos suelos se les conocen por su mala capacidad de drenaje, por lo que imposibilitan la lixiviación de la sal de la tierra.

¿Cuáles son las plantas que pueden cultivarse en suelos salinos?

Hay que aclarar que no existe un límite específico para la salinidad que las plantas pueden tolerar. En ambientes de alta salinidad las plantas crecen lentamente, debilitándose por la acumulación de cloro hasta morir. La salinidad afecta significativamente las primeras fases del crecimiento, en especial, la germinación.

A pesar de ser condiciones hostiles para el crecimiento de plantas, existen algunas que puede soportar el impacto adverso de los suelos salinos, y entre ellas podemos mencionarte las siguientes: acacia, arce, morera, ciprés común, el cedro y el algarrobo.      

Suelos pedregosos

Como puedes deducir por su nombre, estos son suelos compuestos por variadas formaciones de piedra. Los suelos pedregosos son causados por el desdoblamiento de la superficie terrestre, ya sea por razones naturales o artificiales.

La variedad geométrica de las rocas de los suelos pedregosos hace que desarrollen semi-impermeabilidad, un aspecto desfavorable para el cultivo de plantas, debido a que no pueden retener al agua correctamente.

Las plantas que pueden sobrevivir en estos suelos, por mérito natural, son las xerófitas. No obstante, con las medidas adecuadas puedes sembrar suculentas, lavanda, caléndula, milenrama, orquídeas, entre otras. 

Recomendaciones

Si quieres sembrar verduras en tipos de suelo pedregosos deberás combinarlos con tierra fértil y abonos. Si el suelo presenta demasiadas piedras te aconsejamos abortar la misión, puesto que las verduras y, especialmente los tubérculos, pueden deformarse.

Incluso, evita sembrar verduras por medio de semillas, sobre todo si estas son particularmente pequeñas. Por ello, te recomendamos no sembrar lechugas, apio o albahaca. Los pequeños canales entre rocas impedirán que la semilla pueda afianzarse para crecer adecuadamente.    

Suelos de turba

Por último, se encuentran los suelos de turba, los cuales son notablemente idóneos para la agricultura, debido a que pueden almacenar grandes cantidades de agua y nutrientes.

Su color característico es el marrón oscuro y el negro, casi iguales a los suelos de tierra negra, pero, con una textura más suave.

A pesar de que los suelos de turba pueden saturarse de agua, con las medidas precisas se puede mejorar su drenaje. En los meses secos es el momento cuando se saca mayor provecho de su capacidad de retención, mientras que en los meses invernales resguardan a las raíces térmicamente, para que mantengan su calor. Estos suelos son ácidos, con un pH que varía entre 3,5 y 4.

Además del cultivo, los suelos de turba pueden ser utilizados para controlar la química de otros suelos y la proliferación de plagas.

Gracias a su porosidad y su humedad, este suelo es perfecto para sembrar semillas.

Esperamos haber respondido a tu pregunta sobre cuántos tipos de suelos existe. Sin embargo, debes ser consciente que estas 8 variedades de suelos no son los únicos, existen otras clasificaciones.

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