Tipos de abono – Aprende sobres las opciones orgánicas para tu huerto

En la actualidad, la jardinería y agricultura se han unido a la ecología con el fin de contribuir con el bienestar del planeta, utilizando técnicas eficientes y sustancias naturales para cultivar plantas. Es por esta razón que los fertilizantes orgánicos han generado tendencia en cada rincón del mundo. Existen diferentes tipos de abono orgánico, y en los siguientes párrafos te invitamos a informarte de los 10 más usados globalmente.

tipos de abono

¿Qué tipos de abono existen?

Composta

La composta o compost es uno de los abonos orgánicos sólidos más conocidos y empleados en todo el mundo. Además de la agricultura y la jardinería, el paisajismo y la ingeniería geotécnica también lo usan. Su nombre proviene del latín compositus que significa “poner junto”.

Este es un abono orgánico que surge de la oxidación de diversos materiales naturales en un ambiente controlado. Destaca por presentar una apariencia terrosa, por no emanar olores y estar exento de patógenos.

Una de las mejores alternativas a los tipos de abono químico por su capacidad para beneficiar la diversidad de microorganismos en el suelo, enriqueciendo su estructura orgánica.

Se puede encontrar en la mayoría de tiendas especializadas en jardinería, pero también puedes preparar tu propia composta casera. Los materiales a utilizar pueden ser una mezcla de hojas secas; desperdicios de césped, cultivos, podas, cocina; entre otros.      

Té de composta

La versión liquida del compost, por lo que, además de fertilizar el suelo, contribuye con su riego.  El té de composta es un fertilizante fácil de preparar. Solo debes hacer una infusión del compost en agua, dejando reposar la mezcla infusionada por un buen tiempo con el fin de que todos los nutrientes sean liberados en el líquido.

El té de composta puede ser aplicado de manera sencilla, sin utilizar equipos sofisticados de jardinería.

Vermicomposta

La vermicomposta es un abono elaborado mediante la lombricultura, una opción interesante y buen sustituto para el compost, razón por la que ha recibido el nombre de compost de lombriz. Este fertilizante contiene elevadas cantidades de nutrientes nitrogenados, por lo que resultar ser sumamente nutritivo.

La vermicomposta se produce gracias a los excrementos de las lombrices, especialmente de las epigeas. Animales que se alimentan de desechos orgánicos como restos vegetales, cultivos y estiércol de herbívoros, entre otros.

Uno de los tipos de abono orgánico más ventajosos debido a proporcionar nutrientes de importancia para los cultivos, proporcionando una gran variedad microbiológica compuesta principalmente por hongos y bacterias. Ecológicamente es incompatible con los abonos químicos, ayuda en la retención de humedad y tiene un pH aproximadamente neutro. 

Turba

La turba es un fertilizante que se caracteriza por tener una apariencia oscura. Principalmente está basado en compuestos de carbono. Tiende a ser esponjoso y ligero.

El ambiente en el cual se origina se llama turberas. En su interior se produce la primera fase de la transformación de la vegetación en carbón mineral. La turba en sí, se crea a partir de la putrefacción y carbonificación de la vegetación en agua ácida; en entornos pantanosos, marismas y humedales. Pero, las turberas requieren de mayor tiempo para constituirse, debido a la baja presencia microbiana, efecto de la acidez del agua y escaso oxígeno.

Este es un material que resulta ser mejor que otros tipos de abono químico,porque más allá de enriquecer el suelo con compuestos carbonados, modifica profundamente la estructura del suelo y la tasa de liberación de nutrientes.

Sin embargo, la turba es un recurso no renovable que no ha recibido la debida atención en los últimos años, por ello, tomando en cuenta los principios ecológicos de la jardinería moderna, deberás emplearlo concienzuda y moderadamente. Esto se hace con el fin de evitar el derroche y la consecuente inexistencia del abono. 

Estiércol

El estiércol es el puro excremento de ciertos animales, específicamente, de vacas, caballos, ovejas y demás animales rurales. No obstante, también se usa el guano (murcielaguina), la gallinaza, palomina y otros excrementos semisólidos.

A pesar de ser uno de los abonos orgánicos más utilizados por su economía, si lo piensas utilizar en tu huerto urbano puede ser complicado adquirirlo gratuitamente. Sin embargo, siempre podrás adquirir el estiércol en tiendas especializadas de jardinería en tu ciudad o internet.

Si dispones de una fuente natural de este fertilizante orgánico debes someterlo a un compostaje para que pueda oxigenarse y descomponerse adecuadamente. Esto también permitirá que las semillas no digeridas se degraden, librándote de las posibles hierbas invasoras en tu huerto urbano.      

Extractos húmicos

Los extractos húmicos es uno de los tipos de abono orgánico que se obtiene de sustancias como el compost, los estiércoles y las turbas. De estos se extrae los llamados ácidos húmicos y fúlvicos, compuestos responsables de la fertilidad y la nutrición de los cultivos. Compuestos que también son llamados enmiendas húmicas.

Los extractos húmicos se encargan de liberar minerales del suelo, fijar nutrientes y activar la actividad de los microorganismos. Su composición puede ser sólida o líquida, según sea necesario. Es importante fijarte en la composición de estos extractos a la hora de comprarlos, la cual ha de ser completamente orgánica y sin ninguna fracción de sustancias químicas. 

Té de plátano

Uno de los fertilizantes más peculiares de todos los tipos de abono orgánico, sumamente eficiente para nutrir y fortalecer las plantas que sufren de déficit de potasio. Se ha comprobado que el té de plátano cuenta con una reserva sustanciosa de potasio, suficiente para beneficiar a la floración y la maduración de frutos.

El té de plátano es uno de los abonos más fáciles de preparar en casa, básicamente el proceso consiste en hervir por 10 minutos algunas cáscaras de plátanos rebanadas (4 o 5) en un litro de agua. Se debe colar la infusión y se diluye en 2 litros de agua, para finalmente aplicarlo al cultivo.

Abonos verdes

Los abonos verdes son un tipo particular de material orgánico de fertilización, debido a que surgen del crecimiento y maduración de algunas plantas que resultan siendo sumamente nutritivos para el suelo del huerto.

Los abonos verdes generalmente son aquellas plantas pequeñas, como el trébol o alfalfa (leguminosas). Una vez desarrolladas son arrancadas del suelo para ser enterradas en el mismo. Al ser parte del propio suelo se descompondrán paulatinamente, liberando los nutrientes que necesitan otras plantas, especialmente en compuestos nitrogenados.

Este abono orgánico dista más que cualquiera otro que los abonos químicos, porque no depende exclusivamente de una preparación especial; si ya tienes un huerto o jardín, puedes hacer tu propio abono.

Abono enraizante para esquejes

Este fertilizante orgánico es usado mayormente para reproducir hierbas aromáticas, o cualquier otro tipo de plantas, por medio de esquejes. Esto se debe a que los enraizantes son bio-estimulantes que proveen las condiciones justas para la trasformación de esquejes en plantas.

Cenizas

Las cenizas orgánicas a las que se hace referencia son aquellos restos de madera, hojas secas, huesos de frutas o cualquier otro material con cadenas de carbono en su estructura química.

Este es uno de los tipos de abono orgánico que presenta una de las mayores concentraciones de fósforo y potasio, y no presentan contaminantes, como, por ejemplo, metales pesados. Dado su pH alto es conveniente aplicarlos en pequeñas cantidades o modificarlos previamente, mezclándolo con un suelo de cultivo.

Las cenizas orgánicas es un abono que, alternativamente, es empleado para alterar la acidez de los suelos. Teniendo en cuenta los detalles anteriores es preciso medir bien la cantidad a usar para no dañar irreversiblemente el suelo.

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