Pudrición Negra – Todo sobre esta enfermedad que afecta a tus cultivos


La Pudrición negra es una enfermedad que afecta a los cultivos, la cual puede ser confundida con otras enfermedades. Sigue leyendo y aprende a detectar y tratar esta enfermedad, especialmente preocupante para las brasicáceas, producida por la bacteria conocida como Xanthomonas campestris. 

Pudrición negra
  • Agente causal: Xanthomonas campestris pv. campestris
  • Distribución: En todo el mundo

¿Cuáles son los Síntomas de la pudrición negra?

Los síntomas se manifiestan como un marchitamiento localizado en los márgenes de las hojas. El tejido marchito se vuelve clorótico y progresa hasta formar la característica lesión en forma de V asociada a esta enfermedad. Dentro del tejido clorótico, las venas de las hojas se vuelven negras, lo que da a la enfermedad su nombre: podredumbre negra.

En fases avanzadas, el tejido afectado se vuelve marrón y necrótico. Las venas negras de la hoja pueden extenderse desde la hoja afectada hasta el tallo principal, donde el sistema vascular oscurecido puede ser visible.

A medida que la enfermedad avanza en el sistema vascular, pueden aparecer lesiones resultantes de la invasión sistémica a lo largo del nervio central de la hoja y entre las venas de la hoja. Las plantas infectadas sistémicamente pueden estar atrofiadas y desarrollar síntomas más graves en un lado de la planta.

En el caso de coles u otras verduras crucíferas afectadas, las cabezas son más pequeñas y las hojas exteriores pueden senecer. La enfermedad puede progresar en la col durante el almacenamiento, haciendo que las cabezas no sean comercializables. En condiciones de frío, los síntomas pueden confundirse con los causados por Pseudomonas syringae pv. maculicola (mancha foliar de la pimienta) o Xanthomonas campestris pv. armoraciae (mancha foliar de Xanthomonas).

Condiciones para el desarrollo de la pudrición negra:

El organismo de la podredumbre negra puede sobrevivir en los residuos del cultivo hasta dos años. La bacteria también puede infectar a las malas hierbas crucíferas, como la hierba del pimiento (Lepidium virginicum), el rábano silvestre (Raphanus raphanistrum), la mostaza negra (Brassica nigra), el berro (Coronopus didymus), el nabo silvestre (Brassica campestris) y otras. Estas malas hierbas, así como los cultivos de crucíferas cercanos, pueden servir como reservorios de la bacteria, que posteriormente puede propagarse a los cultivos sanos.

Aunque la infección por hidátodos es la más común, la entrada por los estomas puede producirse cuando las plantas están sometidas a fuertes lluvias o a la irrigación. El organismo también puede entrar a través de heridas naturales en el sistema radicular durante períodos de saturación del suelo. Con temperaturas cálidas de 27-30°C (81-86°F), los síntomas pueden aparecer en 10 a 12 días. Sin embargo, en condiciones de frío, una planta infectada puede no mostrar síntomas.

La propagación de la pudrición negra en el campo suele producirse por la lluvia, siendo atraída por el viento, el agua de riego, el cultivo, los insectos o los animales.

La bacteria puede ser transmitida por las semillas, lo que puede dar lugar a la infección de las plántulas. La infección secundaria de las plántulas infectadas por la podredumbre negra puede producirse en los viveros o en los semilleros, y la enfermedad suele propagarse rápidamente durante las operaciones de trasplante/cultivo.

Prevención y Control:

Utilizar semillas de alta calidad libres de la bacteria causante de la pudrición negra, la X. campestris pv. campestris. Aplicar una rotación de tres años a cultivos no crucíferos. Los semilleros deben estar aislados geográficamente de los cultivos comerciales de crucíferas. No segar ni recortar los trasplantes.

Plantar los cultivos en suelos bien drenados y emplear prácticas de riego que minimicen la humedad de las hojas. Mantener los campos libres de malas hierbas. Desinfectar los lechos de siembra y el equipo con vapor o aerosoles germicidas antes de su uso. Controlar los insectos para minimizar la propagación del patógeno. Asimismo, la desinfección de los equipos utilizados y toda persona que ingrese al huerto es un gran preventivo de la pudrición negra.

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