Pudrición blanda bacteriana o pico de agua – Todo sobre esta enfermedad

La pudrición blanda bacteriana es una enfermedad que ataca innumerables cultivos. Sigue leyendo para conocer como identificar y controlar esta enfermedad.

Pudrición blanda bacteriana

Información sobre pudrición blanda bacteriana

Agente causal:

  • Pectobacterium spp. (sinónimo: Erwinia spp.),
  • Pseudomonas marginalis pv. marginalis

Distribución:

En todo el mundo

Síntomas de la Pudrición blanda bacteriana

Los síntomas de la Pudrición blanda bacteriana aparecen primero en las hojas en forma de pequeñas lesiones empapadas de agua, mismas que se agrandan rápidamente. Este tejido afectado empieza a tornarse en un tono marrón y se vuelve blando y pastoso, caracterizándose por un olor desagradable.  Con el tiempo, las hojas, los tallos y las raíces terminan decayendo por completo.

Esta enfermedad puede encontrarse en nuestros campos de cultivo en plantas como la col, la col china, el colinabo y los nabos, pero la pudrición blanda que ocurre tras la cosecha, durante el transporte o el almacenamiento, representa la mayor pérdida causada por este patógeno.

Condiciones para el desarrollo de la Pudrición bacteriana:

Las bacterias que producen la pudrición blanda bacteriana sobreviven en el suelo y en el material vegetal que se encuentra en descomposición, para posteriormente infectar aquellas plantas a través de las heridas, las estomas o los hidatodos.

El cultivo, la cosecha, la manipulación, la congelación o las lesiones causadas por insectos suelen ser el inicio de esta bacteria. Posteriormente, este patógeno se propaga mediante el agua de riego, la lluvia, varias especies de moscas del gusano y otros insectos. El desarrollo de esta enfermedad se ve favorecido por las condiciones cálidas [25-30°C (77-86°F)] y la humedad; o tras periodos de humedad que pueden afectar a los tejidos de las plantas.

Erwinia spp. y Pseudomonas spp. también pueden actuar como patógenos secundarios, tras otras enfermedades como la podredumbre negra o la pata negra.

Control:

Para minimizar las pérdidas causadas por la Pudrición bacteriana blanda es importante controlar la población de insectos, evitar los daños mecánicos durante la cosecha, el empaque y el envío, y no empacar las verduras cuando aún están húmedas. Además, es relevante almacenar y enviar los productos a temperaturas cercanas a los 4 °C (39 °F).

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