Echeveria – Aprende a propagar, cuidar y plantar esta suculenta

La Echeveria es una de las tantas especies suculentas y perennes, apreciada por su lindo aspecto y utilizada principalmente como planta ornamental. Proviene de México, y adora estar en una gran variedad de climas. Esta variedad en la actualidad tiene hasta más de 350 especies, todas provenientes de la región de México.

Guía de cuidados y propagación de la Echeveria

La Echeveria se caracteriza por ser una planta de tamaño pequeño, crasa y sin tallo. Suele formar rosetas de tan solo 8 centímetros de diámetro, dependiendo mucho de la especie. Posee hojas carnosas de un característico color azulado, no obstante, puede variar entre colores como el gris azulado, el verde rosáceo y el verde intenso.

La época ideal para que estas plantas florezcan es a finales de invierno y a finales de primavera. En donde desarrollan racimos de flores de 10 cm aproximadamente que se inclinan siempre hacia un lado.

Toma nota de los puntos más importantes en la siembra de la Echeveria

Una planta suculenta sí, pero aun así necesita ser provista de todo lo que necesita:

  • Se recomienda sembrar a plena luz solar.
  • Ideal para plantar en primavera.
  • Adora los sustratos con mucho drenaje y no necesita demasiados nutrientes.
  • No necesita de un riego muy constante. En épocas de primavera y verano, se necesitará solo 2 veces por semana.
  • No desarrolla muchas enfermedades, pero hay que estar atentos por si aparecen los ácaros, hongos o cochinillas.

¿Qué necesitas para la siembra adecuada de la Echeveria?

La Echeveria es una planta que debe sembrarse especialmente en primavera, y puedes hacerlo por medio de semillas, por retoños o por esquejes.

Iluminación, Ubicación y Clima

El lugar ideal siempre será con total luz solar, ya que para crecer adecuadamente la Echeveria necesita abundante luz. No obstante, cuando joven deberá ser protegida de la exposición solar a la luz del medio día. La temperatura ideal para ella es entre los 18 °C y los 27 °C. También existen variedades de semisombra, por lo que, al momento de adquirirla, pregunta sobre las necesidades de iluminación de la variedad elegida. Como regla general, se podría decir que necesita de 4 a 6 horas de sol directo. En interiores, deberías ubicarla al costado de una ventana iluminada.

Sustrato

Preparar la tierra para la siembra de esta variedad, se resumirá exclusivamente en mejorar el sistema de drenaje. No adquieras tierra especial para jardinería, porque no te servirá en lo absoluto. La Echeveria no funciona bien con suelos demasiado nutridos.

En resumen, la tierra ideal para la Echeveria deberá ser: Con un excelente drenaje, pobre en nutrientes y que sea suficientemente suelto. En proporciones un sustrato ideal para esta planta debe estar compuesto por tierra para macetas en un 30%, piedra pómez en un 50%, tepojal o piedra de Tezontle en un 10% y pino en un 10%. Otra mezcla que puedes utilizar es 1 porción de tierra de jardín o franca, 2 porciones de arena de río o arena gruesa de construcción bien lavada, 1 porción de musgo y 1 porción de humus.

Abono

Durante las épocas de primavera y verano, es importante que se fertilice la Echeveria, pero no en exceso, ya que no requiere muchos nutrientes. Existen fertilizantes líquidos para plantas crasas que debes para añadir al agua de riego.

Riego

El cuidado y el riego de la Echeveria es un tanto diferente a las otras plantas, y los jardineros experimentados prefieren regarlas de manera regular solo durante el verano y la primavera. Una vez adentrado el invierno, los riegos se disminuyen casi por completo, recomendándose regar solo cuando la tierra esté completamente seca.

Durante el riego, es crucial que no se mojen las hojas o se salpiquen, ya que pueden generar hongos o la pudrición de las hojas.

Paso a paso para el cultivo de la Echeveria

Si has decidido sembrar una Echeveria en maceta, asegúrate de que el tamaño no sea muy exagerado. Mientras más compacto sea, mejor. Ya que asegurará que la tierra no permanezca húmeda y dañe la planta.

Las mejores especies de esta planta para macetas, son la glauca, setosa, derenbergii, agavoides y laui. Y puedes plantarla como desees, semillas, esquejes o retoños. No obstante, si utilizas semillas no sabrás que clase de Echeveria estás sembrando. Asimismo, debido a la variabilidad genética, la planta no saldrá igual que la planta madre, por lo que se recomienda seguir las otras técnicas de propagación.

Siembra de Echeveria por medio de retoños

  1. Corta con una herramienta especial para jardinería, uno de los retoños que crecen justo en la base la planta madre ya adulta, cuando miden aproximadamente 5 cm.
  2. Deja al retoño en un lugar protegido durante una semana para que la herida cicatrice correctamente. Asimismo, puedes aplicar canela en polvo en la herida.
  3. Prepara tu maceta con una mezcla en partes iguales de turba y arena fina y plántalo directamente. Mantén la echeveria en un sitio donde pueda tener acceso a buena luz, pero no luz solar directa.  
  4. Riega una vez a la semana, pero no en exceso. Introduce un dedo en el sustrato para verificar que el sustrato esté seco.
  5. Cuando salgan los brotes jóvenes, ya será una Echeveria adulta y necesitará cuidados diferentes.

Siembra de Echeveria por medio de esquejes

  1. Retira con cuidado los esquejes foliares de la planta, sacándolo lo más cercano al tallo con la mano.
  2. Planta directamente la parte basal de la hoja, en una maceta con tierra compuesta por arena y turba en partes iguales.
  3. Colócala en un lugar con abundante luz, pero no luz solar directa, y que se mantenga entre 15 °C y 18 °C.
  4. Mantén húmedo el sustrato, pero no produzcas encharcamientos.
  5. Cuando los primeros brotes comiencen a surgir, se deberá trasplantar a otra maceta donde crecerá adulta.
  6. Trátala como una planta adulta luego del trasplante.

Siembra por medio de semillas

  1. Prepara un sustrato con arena fina y sustrato para semillas suculentas en partes iguales. Y distribúyelas adecuadamente.
  2. La maceta no debe ser muy grande. Y siempre se debe dejar un espacio de 2 centímetros entre el límite de la maceta y la tierra.
  3. Sumerge la maceta por completo en agua hasta que esté empapada y elimina completamente el excedente.
  4. Comienza a esparcir y ordenar las semillas en el sustrato sin enterrarlas.
  5. Cubre la maceta con una capa de papel film para mantener la temperatura y colócala bajo sombra. La temperatura ideal es de 13° a 18 °C. Espera a la germinación.
  6. Una vez que los primeros brotes comiencen a aparecer, retira el plástico.
  7. Trasplanta los brotes hacia su lugar definitivo, y espera a que las plantas estén lo suficientemente grandes para comenzar a manipularlas.

Cuidados de las enfermedades y plagas

La Echeveria no es una planta que desarrolle muchas enfermedades. No obstante, si no se controlan las temperaturas y el riego aumentaría los riesgos de desarrollar plagas, incluyendo los pulgones, los ácaros y las cochinillas o el botritis.

Por lo tanto, la mejor manera de mantener tu planta sana, es evitar que las temperaturas sean muy bajas y mantener el sustrato húmedo, incluso seco, pero nunca encharcado.

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