Areca – Guía para plantar y cuidados de esta bella palmera

Dentro de la familia de las palmeras, existe un género de plantas que puede ser tu preferida debido a su exuberante follaje, el género Areca, hermosas palmeras que pueden ayudarte a crear ese toque de frescura tropical a tus ambientes, tanto exteriores como interiores, siempre que se mantenga a una semisombra. Sigue leyendo y conoce cómo plantar la areca en tu hogar, y cuáles son sus cuidados para que seas la envidia de tus visitantes.

Características de la Areca 

La Areca es un género de plantas pertenecientes a la familia Arecaceae (palmeras), plantas de clima tropical, originarias del Sudeste de Asia. Esta variedad destaca por qué en la naturaleza puede llegar a convertirse en un árbol de hasta 6 metros, pero que puede crecer unos 2 metros al ser sembrada en macetas.

Esta planta tiene la apariencia típica de una palmera, contando con un tallo recto y alargado. Tiene hojas largas y estrechas de un color verde muy intenso.  Las Arecas producen numerosas y diminutas flores blancas, sin embargo, al igual que la planta crece menos cuando crece en macetas, es raro que florezca, a menos que este en la naturaleza.

Los frutos son pequeños y se agrupan en racimos o mazorcas. Algunas especies dan frutos muy apreciados en regiones pertenecientes al sureste asiático, donde las semillas son molidas para preparar una bebida que favorece los procesos digestivos.

Factores a tener en cuanta al plantar la Areca

Al ser una planta tropical, los principales factores a considerar son las temperaturas, la humedad y la cantidad de luz.

Ubicación, Iluminación y Clima

Esta planta es propia del trópico, así que la temperatura para su crecimiento debe oscilar entre los 20 a 25° C. Requieren de mucha luz, aunque esta no debe ser luz solar directa. También requieren de aireación, pero sin estar expuesta a corrientes de aire muy fuertes, especialmente si es aire frío. Por lo tanto, se pueden colocar en balcones abiertos y aireados, evitando que reciban brisas fuertes.

Suelos

La Areca no tiene necesidades particulares en el sustrato a utilizar, siempre que sea capaz de mantener la humedad y drenar bien el agua, ya que la acumulación de agua es nociva para la planta. Una manera de favorecer el drenaje es la utilización de trozos de terracota o grava en la parte inferior de la maceta.

Riego

Es necesario aumentar el riego durante el verano, además de pulverizar de manera regular las hojas de Areca para crear un microclima perfecto. Es de mucha ayuda para mantener la humedad la utilización de un plato para macetas, donde se pone grava para que el agua utilizada en el plato no entre en contacto con las raíces.

Si vives en una zona con agua calcárea, es importante la utilización de agua de lluvia o desmineralizada para los riegos.

Poda

Si bien la areca no requiere ser podada, hay que revisarla con frecuencia para retirar aquellas hojas secas.

ABONO

El abonado se realiza únicamente durante la primavera y el verano. Se realiza el abonado una vez al mes, siguiendo las indicaciones del abono utilizado.

¿Cómo propagar la areca?

La reproducción se realiza mediante la división de rizomas o el uso de semillas. Sin embargo, se aconseja realizar una división por rizomas con el fin de evitar que se produzca la variabilidad genética que tienen las semillas, algo que produce que las nuevas plantas no se parezcan a la planta madre

División de rizomas

Este método consiste en separar la planta de la areca con mucho cuidado en primavera. El procedimiento se inicia colocando boca abajo la planta, sosteniéndola con la mano, para que salga entera con todo el bloque de tierra. En ese momento se divide la planta madre, cuidando que cada parte mantenga sus raíces. Estas partes se cultivan en macetas individuales.

Semillas

La propagación por semillas suele realizarse cuando finalice el invierno. Se siembra las semillas en una bandeja preparada con una parte de arena gruesa y una parte de turba. El riego debe realizarse con la ayuda de un spray para evitar mover las semillas. Coloca la bandeja en un lugar que tenga iluminación, pero no bajo luz solar directa. La temperatura para que se produzca la germinación es de aproximadamente 24 a 26 º C.

La bandeja con semillas de areca se debe cubrir con un plástico trasparente para permitir que se mantenga la temperatura y la humedad necesaria para la germinación de las semillas, retirándola cada día para evitar que la condensación del agua sea un problema. 

Una vez las semillas hayan germinado, se retira el plástico y se mueve para aumentar la iluminación poco a poco, evitando la luz solar directa, hasta que las plantitas hayan crecido lo suficiente. Una vez la planta haya crecido puedes sembrarlas en macetas individuales.

Trasplante

El trasplante se realiza cuando te encuentras ante el hecho de que las raíces hayan ocupado todo el espacio disponible o para dividir una planta muy grande. Esto se realiza a principio de la primavera.

Plagas y enfermedades de la Areca

Existen dos males que afectan a la Areca, y tienen que ver con problemas de riego excesivo:

Raíces que se pudren

Esto puede deberse al exceso de riego. Se debe extraer la planta de la maceta y revisar las raíces. Si notas que las raíces están reblandecidas, recorta aquellas raíces podridas con la ayuda de una tijera que haya sido cauterizada bajo llama. El corte debe realizarse dejando un centímetro desde la parte dañada y utiliza algún fungicida en el corte. Se debe cambiar por completo a la tierra de la maceta, y plantarla de nuevo en tierra fresca y seca. Esperar una semana antes de retomar el riego.

Araña roja

Es un ácaro muy dañino, cuya presencia provoca que las hojas se enrosquen y se tornan polvorientas. La presencia es delatada por la presencia de telarañas. En casos leves, ayuda la nebulización de la planta con un pulverizador, ya que el ambiente seco favorece al desarrollo de este ácaro. También puedes limpiarla con agua mezclada con jabón. En casos extremos, se requerirá el uso de un químico especial para los ácaros.

Cochinilla algodonosa

Se delata por la presencia de acumulaciones con aspecto de motas de algodón, o manchas pardas en las hojas. Se pueden remover con un poco de agua mezclada con jabón, o usando un algodón empapado en alcohol.

Principales especies de Areca

El género Areca agrupa numerosas especies pertenecientes a la familia de las palmeras, todas de gran valor ornamental. Algunas de las más conocidas son:

ARECA LUTESCENS

La Areca lutescens es una variedad que destaca por su belleza, cuyas hojas llegan a ser muy decorativas.

Areca catechu:

Conocida popularmente como palmera de betel. Es la más cultivada en espacios abiertos para aprovechar sus frutos, que dan la semilla conocida como nuez de betel. Esta semilla es ampliamente consumida en Asia y las islas del sureste, teniendo un alto valor ceremonial.

Areca guppyana:

Llamada también palmera sacra. Es de menor tamaño que la palmera de betel, y produce unos pequeños frutos rojos. La destrucción de los bosques primarios que constituyen su hábitat natural ha provocado que se declare en peligro de extinción.

Areca triandra:

La palmera triandra es una planta bellísima de hojas amplias y follaje espeso.

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