Como plantar apio y sus cuidados de este maravilloso vegetal

El apio (Apium graveolens) es una planta originaria del mediterráneo, que se caracteriza por tener un tallo jugoso, lampiño, surcado y ramoso, hojas largas y hendidas. Sus flores son blancas y no llegan a alcanzan un tamaño demasiado significativo. En este artículo conoceremos cómo plantar apio y sus cuidados,  pero antes conozcamos un poco sobre esta planta y sus beneficios.

Como plantar apio

A diferencia de otras verduras, el apio al ser cocinado conserva un gran porcentaje de sus nutrientes. Un ejemplo es que cuando se cocina al vapor, puede mantener entre un 83% a 99% de sus antioxidantes.

Esta verdura es una gran fuente de vitamina k, ya que en tan solo 100 gramos de esta verdura podemos encontrar cerca del 40% de las recomendaciones diarias de vitamina K. Otro nutriente que posee es la vitamina B9,  la cual es necesaria para la formación de proteínas estructurales y hemoglobina. También posee fibra, un nutriente fundamental para el mantenimiento de la flora intestinal.

Ahora bien, a continuación, te enseñaremos cómo plantar apio. Un vegetal imprescindible en todos los hogares.

Aspectos a tener en cuenta sobre cómo plantar apio

Clima y cuando sembrar apio

Lo primero que debes saber sobre cómo plantar apio, es la necesidad de elegir una zona donde la planta pueda recibir la luz solar necesaria. Esta planta debe estar expuesta al sol por tres o cuatro horas al día.

El apio se desarrolla mejor en climas templados con temperaturas que varían entre los 15 a 21° C. Esta planta no soporta el frio de las temperaturas que estén por debajo de los 5°C y superiores a los 25° C.

Analiza el pH y tipo de suelo

En lo que se refiere a cómo plantar apio y el suelo a usar, generalmente las distintas variedades de apio pueden crecen en zonas donde el pH del suelo sea ligeramente ácido a neutro de 6 a 7. Si vas cultivar apio con fines comerciales, también debes Inspecciona los niveles de calcio y magnesio del suelo con la ayuda de un profesional. Es necesario abonar previamente con abonos orgánicos ricos en nitrógeno. Para esto debes agregar  unas tres pulgadas de tu producto orgánico en la tierra que dispones.

Cultivar apio

Germinar las semillas en semilleros

Los semilleros deben tener una profundidad de 5 cm, ya que la raíz del apio se expande mucho. Debes utilizar sustrato universal mezclado con un poco de humus y perlita.

 

Una vez que has rellenado los semilleros, debes colocar varias semillas repartidos por toda la superficie del semillero, no los concentres en un solo punto. Espolvorea una ligera capa de sustrato en cada uno de los semilleros. Esto se hace con el fin de que la semilla este enterrada a una profundidad que represente el doble de su tamaño.

Luego, riega el sustrato con un pulverizador para evitar que se remueva la tierra y las semillas.  Coloca el semillero en un lugar iluminado, sin la necesidad de estar expuesto directamente a la luz solar.

También es posible sembrar las semillas en macetas, ubicando varias de estas semillas por cada fila, para así asegurarnos que las semillas puedan generar plántulas. Cuando las plántulas crezcan un poco, debes ubicarlas en un área fresca y donde este expuesto directamente a la luz solar.  También debes retirar con sumo cuidado aquellas plántulas más débiles. Esto se hace con el fin de trasplantar la planta más vigorosa al lugar definitivo.

Trasplante

Después de 2 a 3 meses, debes trasplantar el apio al lugar definitivo. Al momento de retirar las plántulas del semillero, debes cuidar de no remover las raíces y tierra, para que soporte el trasplante. Si vas a cultivar apio en suelos de cultivo debes preparar unos caballones previamente.  También puedes plantar estas plántulas en macetas de 20 cm.

Caballones de apio

Caballones de apio

Cada planta de apio debe ser sembrada a aproximada 30 cm entre cada planta. Haz un agujero en el caballón y siembra la plántula, apretando ligeramente la tierra con las manos para evitar que se mueva la planta. Después de sembrada debes hacer un riego de asentamiento.

Sembrar apio sin semilla

También existen quien se pregunta el proceso de cómo plantar apio sin semilla, para esto es necesario cortar la base de la verdura. El apio a utilizar puede ser producto de nuestra huerta o del supermercado.

La parte del tallo que se obtiene se introduce en un recipiente y se rellena de agua hasta cubrir la mitad de la base. Después de veinte días de crecimiento y cuando la planta muestre varias hojas, es necesario trasplantarla a una maceta. Para empezar con el trasplante debes retirar  las hojas viejas del exterior de la base. Rellena la maceta con sustrato y haz un agujero del tamaño de la base del apio. Recubre la planta hasta dejar expuesto únicamente los retoños. Una vez terminado el trasplante debes regar con abundancia.

Cuidados

Para asegurarnos de que la tierra permanezca húmeda y protegida del frío, puedes añadir algunas pulgadas de matillo compuesto de hojas. Esto también te ayudara a mejorar la fertilidad y salud del suelo, así como reducir el crecimiento de malezas.

Pese a que su crecimiento puede tardar, las plantas de apio nos ofrecen tallos ricos en vitaminas y en fibra. Para lo cual es imprescindible que la tierra esté permanentemente húmeda y rica en nitrógeno.

Riego

El apio precisa de una humedad permanente, por ello es importante mantener la planta hidratada. Nunca permitas que la tierra se seque, por ello debes regar la planta tres veces por semana. En temporadas calurosas es necesario hacerlo con más frecuencia.  Cuando el cultivo de apio no absorbe suficiente agua puede enfermarse o morirse con facilidad. Sin embargo, esto no significa que debas encharcar la tierra.

Proceso de blanqueado

Si quieres blanquear el apio, debes hacerlo siete días antes de cosecharlo. El blanqueado se hace con el fin de proteger el tallo de la planta de la luz solar y de esta forma, garantizar un sabor suave.  Para ello, debes cubrir los tallos de la planta con cartón o periódico, luego amarrarlas con un lazo para evitar que se caiga el cartón.

Si bien, el proceso de blanqueamiento no es del todo necesario, cambiará aspectos importantes en el apio, como su sabor, olor y color. Debemos añadir que la planta es menos nutritiva cuando se blanquea. Cabe destacar, que algunas variedades de apio, como el amarillo, no precisan de blanqueamiento, ya que se blanquean solos.

Plagas y enfermedades

Entre las plagas que atacan al apio están los áfidos, trips o arañuelas, babosas y caracoles, propios de suelos húmedos.

El fuego bacteriano o la septoriosis, es una enfermedad abrasiva que se transmite genéticamente de semilla a semilla. Este problema genera manchas de color café en las hojas hasta pudrirlas. Si esto sucede debes actuar de inmediato y utilizar un fungicida orgánico en todo tu cultivo de apio, ya que es muy posible que esta enfermedad se propague.

También existen enfermedades que amarillean las hojas de manera progresiva, como lo es el mildiu del apio.

Cosecha el apio

Es aconsejable cosechar el apio cuando alcanza una altura de 7 pulgadas, esto puede variar según la especie. Si bien puedes cosechar toda la planta, en su lugar puedes retirar con la ayuda de un cuchillo, tallo por tallo, según sean tus necesidades. En este último caso, empieza a retirar aquellos tallos externos. Esto lo puedes hacer hasta por un mes, siempre y cuando disfrutes de un clima templado.

Cosecha total de apio

Cosecha total de apio

Cosecha por tallos

Cosecha por tallos

One Response

  1. Pablo cova Mayo 28, 2018

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.